martes, 28 de abril de 2009
Mi historia personal
Soy un miembro del grupo, y hace unos cuantos años, cuando yo aún era una niña, tuve que ser operada de urgencia, tenia 8 años y para mi todo el mundo de los hospitales era hostil y frío. Estuve interna durante los dos meses de verano, lo que suponía no poder disfrutar de mi ansiado período de vacaciones.
Esos meses fueron duros para toda mi familia, y sobretodo para mi, a pesar de que a parte del dolor no era consciente de lo que me ocurría en la mayor parte del tiempo.
Recuerdo con cariño a todas las personas(compañeros de cama, ya que la habitación era doble) que pasaban por ella (que por suerte o por desgracia siempre se iban para dejar paso a nuevos inquilinos), todos eran niños como yo, y cada vez que se iban perdía un compañero de juego.
Un día entró en la habitación una chica joven, de unos 18 años, si digo la verdad no recuerdo su cara, ni siquiera su nombre, pero lo que si tengo grabado en la memoria es su olor a manzana.
Esta persona de la que nunca más volví a saber nada, nunca morirá en mi recuerdo. Estoy segura de que su labor significó para mi mucho más de lo que ella cree.
Una niña a la que hizo reír en los peores momentos de su vida, a la que animó e hizo inmensamente feliz. Y que nunca sabrá cómo agradecerle su inmenso gusto por la vida.
Esos meses fueron duros para toda mi familia, y sobretodo para mi, a pesar de que a parte del dolor no era consciente de lo que me ocurría en la mayor parte del tiempo.
Recuerdo con cariño a todas las personas(compañeros de cama, ya que la habitación era doble) que pasaban por ella (que por suerte o por desgracia siempre se iban para dejar paso a nuevos inquilinos), todos eran niños como yo, y cada vez que se iban perdía un compañero de juego.
Un día entró en la habitación una chica joven, de unos 18 años, si digo la verdad no recuerdo su cara, ni siquiera su nombre, pero lo que si tengo grabado en la memoria es su olor a manzana.
Esta persona de la que nunca más volví a saber nada, nunca morirá en mi recuerdo. Estoy segura de que su labor significó para mi mucho más de lo que ella cree.
Una niña a la que hizo reír en los peores momentos de su vida, a la que animó e hizo inmensamente feliz. Y que nunca sabrá cómo agradecerle su inmenso gusto por la vida.
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